El uso de medicamentos antivirales que permitan la supresión del virus hepático reduce en casi dos terceras partes el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular

Un estudio estadounidense, cuyos resultados se han publicado en la revista Hepatology, ha revelado que las personas coinfectadas por el VIH y el virus de la hepatitis B (VHB) corren un mayor riesgo de desarrollar un carcinoma hepatocelular cuando la hepatitis B está activa. Sin embargo, incluir en la pauta antirretroviral medicamentos con actividad frente al VHB reduce de forma considerable el riesgo de experimentar cáncer de hígado, siempre que se mantenga la supresión viral de la hepatitis B.

En todo el mundo, la hepatitis B crónica constituye una de las causas más frecuentes de carcinoma hepatocelular, el tipo más común de cáncer hepático. Aunque suele ser habitual la coinfección por el VIH y el VHB, no sé conocen demasiado bien los efectos de esta doble infección sobre el riesgo de desarrollar cáncer de hígado. Algunos fármacos antirretrovirales utilizados para tratamiento del VIH también son activos frente al VHB y los expertos recomiendan que las personas coinfectadas incluyan fármacos con un mecanismo de acción frente a los dos virus en su régimen antirretroviral (tenofovir es un fármaco frente al VIH que tiene también actividad frente al VHB).

Con el objetivo de ofrecer más evidencia sobre esta cuestión, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania (EE UU) se propuso evaluar los factores que contribuyen al desarrollo de carcinoma hepatocelular en un estudio de cohortes de múltiples de personas coinfectadas por el VIH y el VHB. Examinaron los datos de dos décadas (1995-2016) en 22 cohortes de la Cohorte Norteamericana de Colaboración sobre Investigación y Diseño en Sida (NA-ACCORD, en sus siglas en inglés) y analizaron a las personas coinfectadas por los dos virus.

El estudio incluyó a un total de 8.354 personas coinfectadas por el VIH y el VHB. La mayoría (93%) eran hombres, en su mayor parte (52%) de raza no blanca y la edad media era de 43 años. Los investigadores confirmaron el diagnóstico de carcinoma hepatocelular en los participantes mediante la revisión de los historiales médicos o un registro sobre cáncer. Se identificaron 115 casos de carcinoma hepatocelular a lo largo de 65.392 persona-años de seguimiento, con una tasa de incidencia de 1,8 casos por cada 1.000 persona-años (intervalo de confianza del 95%: 1,5-2,1).

Entre los participantes que seguían un tratamiento antirretroviral que incluía medicamentos activos frente a la hepatitis B durante más de un año, el riesgo de carcinoma hepatocelular era significativamente menor, de un 58%.Cuando no existía supresión viral del VHB, el riesgo de cáncer hepático entre las personas coinfectadas por el VIH y el VHB era mucho mayor.

Los factores de riesgo de carcinoma hepatocelular incluían una edad entre 40 y 49 años (cociente de riesgo ajustado [CRa]: 1,97; IC95%: 1,22-3,17), una edad igual o mayor a 50 años (CRa: 2,55; IC95%: 1,49-4,35), la coinfección por el virus de la hepatitis C -VHC- (CRa: 1,61; IC95%: 1,07-2,40) y el consumo problemático de alcohol (CRa: 1,52; IC95%: 1,04-2,23). En cambio, no fueron factores de riesgo de carcinoma hepatocelular una determinación actualizada de ARN del VIH inferior a 500 copias/mL (CRa: 0,90; IC95%: 0,56-1,43) y un porcentaje actualizado de CD4+ inferior al 14% (CRa: 1,03; IC95%: 0,56-1,90).

El riesgo de carcinoma hepatocelular se incrementó con una determinación actualizada de ADN del VHB superior a 200 UI/mL (CRa: 2,22; IC95%: 1,42-3,47) y fue mayor con cada aumento de 1,0 log10 UI/mL en el ADN del VHB actualizado (CRa: 1,18; IC95%:1,05-1,34). La supresión del VHB con terapia antirretroviral durante un año o más redujo de forma significativa el riesgo de carcinoma hepatocelular (CRa: 0,42; IC95%: 0,24-0,73).

El equipo de investigadores, asimismo, indicó que la edad avanzada, la triple infección por el VIH, el VHB y el VHC  y el consumo problemático de bebidas alcohólicas eran factores que aumentaban el riesgo de desarrollar cáncer de hígado. En este sentido, señalan que disminuir el consumo de alcohol y recibir una terapia con antivirales de acción directa frente al VHC puede ayudar a reducir este riesgo.

Un aspecto que también destacan los autores del estudio es que la mayoría de médicos especialistas en el VIH no controlan con regularidad la carga viral de la hepatitis B en la práctica, incluso mientras los pacientes están recibiendo tratamiento antirretroviral. Indican que es importante la evaluación periódica de la carga viral del VHB y alcanzar la supresión de este virus hepático durante el tratamiento antirretroviral en personas con el VIH y coinfección crónica por el VHB.

Como conclusión, los investigadores señalan que los hallazgos de su estudio subrayan la importancia de las pruebas y la atención periódica de las personas coinfectadas por el VIH y la hepatitis B crónica, así como el valor de los programas y las estrategias que ayudan a las personas coinfectadas a maximizar la adherencia al tratamiento antirretroviral para lograr la supresión viral de la hepatitis B.

Fuente: POZ /Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencia:Kim HN, Newcomb CW, Carbonari DM, Roy JA, Torgersen J, Althoff KN, et al. Risk of Hepatocellular Carcinoma with Hepatitis B Viremia among HIV/Hepatitis B Virus-Coinfected Persons in North America.Hepatology, 29 March 2021. https://doi.org/10.1002/hep.31839