Los condones y el lubricante son la forma más efectiva de protegerse del VIH y otras ITS durante el sexo anal o vaginal.

Los condones y el lubricante son la forma más efectiva de protegerse del VIH y otras ITS durante el sexo anal o vaginal.
Esto se debe a que cuando se usa de manera consistente y correcta durante el sexo, el látex actúa como una barrera que el VIH y otras ITS no pueden atravesar. El agua o los lubricantes a base de silicona también ayudan al evitar que el condón se rasgue o salga.


Cuando no se usan condones durante las relaciones sexuales, el riesgo de contraer el VIH y otras ITS aumenta drásticamente: el coito anal sin protección entre hombres homosexuales y bisexuales es 18 veces más arriesgado que el sexo vaginal y el mayor riesgo de transmisión del VIH.

Para que las tasas de VIH e ITS disminuyan, los hombres que usan condones regularmente deben recibir apoyo para mantener sus comportamientos saludables, mientras que otros deben ser alentados a aumentar su uso de condones.

Riesgos y consideraciones:

  • Sin embargo, si se usan adecuadamente los condones son muy confiables, ocasionalmente pueden romperse o resbalarse. Es una buena idea verificar de vez en cuando que el condón esté en su lugar y que aún esté intacto
  • Es importante poder negociar el uso del condón si descubre que una pareja sexual lo está presionando para que tenga relaciones sexuales anales o vaginales sin ellos. También la PrEP, en la actualidad es una buena opción para su protección.

Enlace Original: https://www.nzaf.org.nz/awareness-and-prevention/prevention/condoms-lube/