El autotest del VIH, es una estrategia que consiste en que la persona realiza una prueba de diagnóstico del VIH e interpreta el resultado en privado.

Las Naciones Unidas han establecido metas dirigidas a diagnosticar el 90% de todas las infecciones por el VIH de aquí a 2020. En la actualidad, se estima que solo el 79% de las personas con VIH saben que están infectadas.

Para subsanar esta laguna, los países están buscando medios que permitan ampliar rápidamente el acceso a los servicios de detección del VIH y el uso de esos servicios, especialmente entre las poblaciones con menor cobertura y mayor riesgo, en las que de otro modo no se realizarían pruebas de detección.

La OMS viene trabajando con el autotest desde abril de 2013. En 2016, la Organización publicó la primera recomendación mundial acerca de estas pruebas, como suplemento de la publicación «Consolidated guidelines on HIV testing services». Las nuevas directrices se centran en el autotest, que consiste en realizarse una prueba para conocer el estado serológico en un entorno privado y de su conveniencia, utilizando fluido oral o con sangre obtenida al pincharse un dedo. Los resultados se obtienen en tan solo 20 minutos.

Se aconseja a las personas cuyos resultados sean positivos que se hagan una prueba de confirmación en un centro de salud.

La OMS recomienda que se facilite a esas personas información y asesoramiento, y se las derive rápidamente a los servicios de prevención, tratamiento y atención. El autotest del VIH se debería ofrecer como una estrategia adicional a los servicios para el diagnóstico del VIH, y los servicios voluntarios para la notificación de parejas se deberían ofrecer como parte de un conjunto integral para el diagnóstico y la atención para personas infectadas con el VIH.

Enlace original: https://www.who.int/hiv/topics/self-testing/es/